El centro Infantil Bilingüe Floppy, situado en la ciudad de Santa Cruz de Tenerife, es un centro autorizado por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias con el código 38010921, que ofrece una educación integral en valores, con la enseñanza del inglés por inmersión, de la misma manera que aprendemos nuestra lengua materna, a través del método TET (Total English Teaching).

Somos un centro privado de educación infantil, fundado en 1973, que actualmente imparte el primer ciclo de educación infantil (de 0 a 3 años).

A la vez, ofrecemos en el período vacacional escolar (en Navidad y en verano los meses de julio y agosto), campamentos de inglés con actividades lúdicas para niños de 3 a 12 años. Así mismo durante el curso escolar, de septiembre a junio, impartimos clases extraescolares de inglés para niños de 3 a 6 años con nuestro método TET.

Nuestros objetivos son:

Ayudar a los padres en la formación y educación de los niños, y facilitarles el cuidado y la atención necesaria para que desarrollen todas sus capacidades fisicas e intelectuales. Ofrecemos una educación a los niños integral en valores, tales como: el respeto por los demás, (respeto a la diversidad, tolerancia y convivencia) y el respeto del entorno (espacios, objetos y naturaleza). Desarrollamos su capacidad ilimitada de aprendizaje,  siempre respetando su ritmo natural madurativo, fomentando en ellos su motivación, su bienestar, su autoestima y seguridad en si mismos.

Ofrecemos:

Una educación bilingüe desde los 4 meses de vida, cuando comienzan a comprender el significado de palabras y frases, momento en el que aprender otro idioma junto a su lengua materna, no les supone ningún esfuerzo.

Estimulación temprana: basándonos en el método Glen Doman trabajamos también con los bits de inteligencia para hacer evolucionar correctamente el canal visual y auditivo del bebé. Considerando a los niños en su totalidad, en todas sus dimensiones físicas, afectivas, sociales, intelectuales como personas únicas e irrepetibles, la globalidad de su inteligencia. Desarrollando así su capacidad para analizar la realidad que les rodea, relacionarse con ella de la manera más óptima, y adquirir sus propias habilidades para poder posteriormente trasformar y mejorar esa realidad.

Psicomotricidad: la estimulación de los movimientos del niño motiva sus sentidos, cultiva su capacidad de percepción, favorece su capacidad motora, le ayuda a identificarse y expresarse como persona valiosa, única e irrepetible y les hace conscientes de la presencia de los otros y de su espacio. Le ayuda a mejorar el dominio de su propio cuerpo, a la vez que estimula su capacidad cognitiva y su desarrollo emocional y afectivo.

Basándonos en el pedagogo Bernard Aucouturier, que estableció las bases del desarrollo y la práctica psicomotriz, dando valor a la acción y a la observación del movimiento. Observando las acciones de un niño, sabemos en que etapa madurativa se encuentra, independientemente de su edad, cómo se relaciona con los demás, con su propio cuerpo y con su entorno. Conocemos su maduración en su faceta motriz, afectiva y cognitiva, así como los bloqueos, fijaciones y alteraciones de estas facetas que pudiesen existir e impedir el desarrollo armonioso de su personalidad.

Educación emocional: está basado en la inteligencia emocional. Enseñarles a percibir, evaluar y expresar sus emociones; a entender los antecedentes y consecuencias de las emociones; saber regular sus propias emociones y las de los demás. Todo esto adecuándonos a su nivel madurativo. A su desarrollo psicológico están fuertemente interconectados y son inseparables, su desarrollo cognitivo, emocional y social. Estos tres aspectos son fundamentales en la configuración de la inteligencia humana y se asientan sus pilares principales en la etapa infantil. Los aspectos básicos de su personalidad también se van formando en esta etapa educativa.

Escuela de padres y relación con las familias: la colaboración y participación de las familias es indispensable en la educación de los niños. Desde el primer día, durante el periodo de adaptación y luego, posteriormente, en la actividad diaria con los niños. Es una etapa de múltiples cambios en su desarrollo y por eso, favorecemos el contacto diario de la familia con las educadoras y con la psicopedagoga del centro. Además del contacto directo, los padres tienen la posibilidad de comunicarse con el centro infantil de manera inmediata a través de una aplicación, para hacer una consulta o recibir información sobre sus hijos de manera instantánea.

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